Johnny Winter, ícono albino de blues, falleció a los 70 años

Una noche de 1962, cuando B.B. King ofrecía un concierto en un famoso local de Baumont, Texas, apareció un joven albino de 17 años llamado John Dawson Winter III a quien le dejó tocar su querida guitarra Lucille. Aquel muchacho, que en ese entonces tenía su propia banda de blues The Cyrstaliers and It and Them junto a su hermano, tuvo su primer contacto con los reflectores y con el paso de los años se convirtió en una leyenda como Johnny Winter.
Aquel músico, emblema del blues-rock del último medio siglo, fue encontrado muerto en una habitación de hotel a las afueras de Zurich a los 70 años luego de haberse presentado en el Festival Cahors Blues en Francia. La noticia fue dada a conocer primero por Jenda Darringer y Rick Darringer, compañeros de banda del “bluesman” y la policía suiza confirmó que Winter murió durante la noche y que la fiscalía ordenó una autopsia, dado que no era evidente la causa de la muerte del guitarrista, de gira por Europa en los últimos meses.
“Su esposa, sus familiares y sus compañeros de banda están muy consternados por la pérdida de uno de los mejores guitarristas del mundo”, dijo el representante de Winter. Familiares y miembros de su banda despidieron a “uno de los mejores guitarristas del mundo”, según indicaron en un breve comunicado. “Johnny no estaba bien de salud y se sentía muy frágil y débil”, escribió Jenda Darringer en Facebook.
Nacido en Beaumont, en el Estado de Texas, Winter se sintió atraído por la música desde niño. Cuando tenía 11 años su padre le regaló su primera guitarra con la que aprendió a tocar las canciones que escuchaba en la radio de casa en los que sintonizaba los programas de blues locales en los que se escuchaban temas de Lightnin’ Hopkins, Albert Collins y Freddie King.
Luego de su aventura musical con B.B. King su nombre volvió a sonar en el circuito poco a poco pero fue hasta que Mike Bloomfield, otro célebre guitarrista blanco de blues que perteneció a The Paul Butterfield Band y que Bob Dylan reclutó para dar forma a Highway 61 revisited, le invitó a subir con él al escenario en Nueva York. El resultado de esa actuación en 1968 le valió una reseña en la revista Rolling Stone que provocó que Clive Davis, presidente de Columbia Records, le ofreció uno de los mayores adelantos económicos que jamás se había dado a un músico para que grabase un disco. Al año siguiente, publicaba su primer álbum y estaba tocando en Woodstock.
“Si pueden imaginar a un albino bizco, pelilargo y de 59 kilos tocando algunas de las más aguerridas y fluidas guitarras bluseras que hayas escuchado, entonces busquen a Johnny Winter”, escribieron Larry Sepulvado y John Burks en la revista.
Aunque Winter había publicado su LP debut en 1968, The Progressive Blues Experiment, que alcanzó el número 40 en el Top 200, su primer trabajo para Columbia llegó al puesto 24 e incluyó a Edgar en teclados. Rápidamente editó un nuevo trabajo en octubre, titulado Second Winter. Ambos discos incluyeron canciones originales y covers de temas de Chuck Berry, Bob Dylan, B.B. King y Sonny Boy Williamson, entre otros.
Winter regresó en 2004 con su primer álbum en ocho años: I`m a Bluesman con el que logró de nuevo una excelente crítica y otra nominación a los Grammy.
Continuaba saliendo de gira, aunque los conciertos los realizaba sentado porque se encontraba afectado de un problema óseo conocido como Síndrome Túnel Carpiano.
A lo largo de su vida, el blusero publicó cerca de 20 discos de estudio. El más reciente, Roots, vio la luz en 2011 e incluyó a invitados que iban desde Warren Haynes a su hermano Edgar. Un box set retrospectivo de cuatro discos (True to the Blues: The Johnny Winter Story), fue editado en febrero de este año. Su último trabajo, Step Back, incluye participaciones de Eric Clapton, Billy Gibbons y Joe Perry, entre otros, y está previsto que salga a la venta el próximo 2 de septiembre.
A pesar de los graves problemas de salud, era un hombre que no descansaba, manteniéndose activo hasta el último momento con actuaciones por todo el mundo, incluida España, que visitaba de manera habitual. Famélico y extremadamente débil –viajaba con un médico en sus giras-, sorprendía verle encima de un escenario, donde todavía era capaz de sacar notas rápidas con su guitarra.
Por fuera de su trabajo como guitarrista, Winter co produjo el hit de 1970 “Rock & Roll, Hoochie Koo” para Rick Derringer, y produjo tres LPs junto al legendario Muddy Waters hacia fines de los setentas, un trabajo que le valió tres premios Grammys.
Johnny Winter, ícono albino de blues, falleció a los 70 años