Ma Jin, forjadora de campeones

Posted by Proyeto trece on 9:40 0 comentarios

 















Fue en el 2003 cuando Ma Jin llegó a México, con un grupo de 34 entrenadores, gracias al convenio deportivo firmado por la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE) y las autoridades deportivas de China.


En 2009 concluyó el primer contrato de la entrenadora china y ella estaba decidida a regresar a su país, motivada principalmente por su hijo, en aquel entonces de 10 años y a quien solo veía en periodo vacacional.


El mérito de convencer a Ma Jin de quedarse en México fue de Paola Espinosa; Ma Jin aceptó y después de unos trámites pudo traer a su hijo a vivir con ella. La entrenadora ha dirigido a deportistas mexicanos que han conquistado medallas en Juegos Centroamericanos, Panamericanos y Olímpicos, así como en campeonatos mundiales, universiadas mundiales, Grand Prix y series de Copa del Mundo.


En la actualidad tiene un grupo de niños y juveniles con quienes trabaja en la fosa del deportivo CEFORMA ubicado al sur de la capital, una de las mejores instalaciones con las que cuenta el Instituto del Deporte del Distrito Federal. Estos jovencitos son para la entrenadora su gran responsabilidad y el motivo por el cual ha renovado sus esfuerzos día a día.


“Tengo un grupo de 10 niños que son de otros estados y soy la responsable de ellos dentro y fuera de los entrenamientos, entonces los fines de semana por ejemplo salimos al cine o de compras, me siento muy responsable de ellos porque sus familias están lejos, aquí veo también lo de sus escuelas, yo quiero niños que estudien porque así también agilizan su cerebro, son más inteligentes y aprenden más rápido los clavados”.


Al referirse a la preparación que requiere un deportista desde temprana edad, Ma Jin destacó el talento que tienen los niños mexicanos:


“México tiene mucho talento con los niños, México tiene más talento en los niños que China, aquí desde los 7 años hay niños muy buenos”.


“Yo creo que si es fácil entrenar y formar a clavadista desde niño, es como una hoja en blanco en donde uno como entrenador empieza a escribir, me gusta mucho trabajar con niños, yo decido como hacerlos; ya cuando son juveniles hay que pulirlos sobre todo en la técnica y eso es más difícil, yo prefiero entrenarlos desde niños porque así los moldeo”.


La entrenadora agregó que la responsabilidad es de ella y su equipo de entrenadores, pero el rol de los padres de familia es fundamental para el buen desarrollo de los niños:


“Nosotros ayudamos a los niños a superar sus miedos, los ayudamos desde que inician, tenemos cinturones para que ellos hagan las cosas con más confianza. Me convierto como en su mamá porque los regaño, los corrijo, pero también los motivo y los animo para que hagan las cosas y que las hagan bien; lo difícil aquí es que los papás entiendan que es mucho trabajo, mucho tiempo y dedicación”.


“Tengo un grupo de entrenadores que yo dirijo y superviso, yo les digo como trabajar, como corregir a los niños, como deben tirar, yo hago todo el programa de los niños y los juveniles, estoy al pendiente de todos”.


En este grupo de juveniles destaca la veracruzana Dolores Hernández, quien llegó a los 12 años a entrenar al Distrito Federal para unirse al equipo de Ma Jin.


“Tengo ya 5 años entrenando con Ma Jin, he mejorado bastante en la técnica de los clavados y me ha ayudado a madurar como persona; yo estaba en Veracruz y veía que no mejoraba; al principio no quería venirme porque me daba miedo, mi mamá tampoco quería que me viniera, fue muy difícil pero vimos que era lo mejor entrenar con Ma Jin porque ella tiene mucho nivel como entrenadora”.


“Con el tiempo vas agradeciendo las cosas que dejas porque empiezas a ver cosas buenas; es algo muy padre porque nunca imaginas que un gran clavado te va a salir, cuando viajo y veo mis resultados sé que poco a poco estoy cumpliendo”, apuntó la campeona centroamericana en Veracruz 2014.


“Ma Jin es para mí como una mamá, siempre nos cuida, nos apoya y yo le tengo mucha confianza de contarle las cosas que me pasan, es mi amiga, mi entrenadora, mi confidente”, agregó la clavadista de 17 años Dolores Hernández.


Llegar a México hace 12 años fue una aventura, como todo principio fue difícil; sin embargo, Ma Jin agradece a Rommel Pacheco y a Paola Espinoza haberla adoptado como entrenadora y como parte de su familia para que ella pudiera echar raíces en nuestro país:


“Al principio fue muy difícil por el idioma, pero poco a poco nos hemos acoplado, sirve mucho que los niños vean la confianza que me tienen Paola y Rommel, ellos me han ayudado mucho yo siento que eso ayuda mucho al equipo, yo quiero subir el nivel de clavados de México, por eso me gusta trabajar con los niños”.


“Siento que todos los problemas que pasé ya los superé, la comida, las costumbres, el idioma, ahora cuando voy a China mi familia y amigos de allá me dice que ya parezco mexicana, me dicen que ya no soy china, eso me hace sentir orgullosa y contenta por mi equipo, primero gané dos hijos con Paola y Rommel y ahora muchos hijos con todo mi equipo porque el sentimiento ya es muy fuerte”, finalizó la china Ma Jin.






Ma Jin, forjadora de campeones

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